Uno de los temas que ha generado controversia ha sido las
declaraciones de la columnista conservadora Ann Coulter con respecto al tema de
los inmigrantes. Cuando uno lee las opiniones que ha hecho sobre temas como el
ebola o la liberación femenina, puede sentirse incómodo por cómo una persona
como ella tiene espacio para difundir sus opiniones.
Sin embargo, si uno se toma el tiempo para analizar el
historial de esta controvertida mujer puede percatarse de que su mensaje
agresivo solamente se queda en eso y no necesariamente la convierte en una
ultra-conservadora
Por otra parte, sus opiniones se difunden en medios grandes y
conservadores como Fox News, en su portal web y en varios periódicos, los que
le generan grandes dividendos para ella. Esto puede generar una interesante
hipótesis: Coulter estará gozando de un buen nivel socioeconómico gracias a sus opiniones emitidas en la
televisión y en los periódicos, por lo tanto necesita dar más opiniones y más
controversiales para generar mayores ingresos.
Es así que se puede suponer que la mayoría de sus opiniones responden
a una necesidad de acaparar la atención de los medios para poder obtener más
audiencia en su programa y vender más libros. Es algo bastante lógico puesto
que en estos tiempos los negocios buscan segmentar el mercado y ofrecer sus
productos a esos segmentos. Es así que Coulter busca vender a un segmento
ultraconservador que necesita una figura mediática que refleje sus opiniones
ante el público. Desde este punto de vista no parece sorprender las opiniones
de Coulter, ni mucho menos que el futuro de opiniones más controversiales.
Porque su fin es generar el escándalo necesario para generar ingresos y no
tanto por una convicción ultraconservadora.
Por lo tanto, sus opiniones pueden afectar sensibilidades
justamente porque ese es su objetivo. Busca generar controversia pues las
reacciones las benefician a ella y perjudican a la vez a los conservadores
quienes no necesariamente comparten sus opiniones pero terminan encasillados
junto a ella.
